Y justo cuando la oruga pensó que era su final, se transformó en mariposa

martes, 29 de marzo de 2011

¡Que todos tus sueños se cumplan!


Acompáñate de la música, merecela pena.

La vida sin sueños está vacía. Unas veces no somos capaces de luchar por conseguirlos. Otras es imposible. Las menos, sale la valentía hecha fuerza y puede con todo, luchas contra todo y vas contra viento y marea a por tu sueño. Entonces la vida va y te sonría y te llena y eres feliz porque tu sueño se hace realidad. Hay que ser valiente y luchar por lo que se quiere, luchar por quien se quiere, esté donde esté. Cuando lo eres las fuerzas del universo se unen para que lo consigas.
Dejo un cuento de sueños. No todos necesitan saltar mucho para conseguirlo, otros sÍ y lo hacen.

Dicen por ahí que existe un país de los sueños habitado por seres mágicos de todo tipo. Hadas, duendes, elfos, magos, brujitas buenas, muchos niños y algún que otro adulto que se atreve a soñar.Es un país hermoso, donde todo tiene la forma de lo que cada uno de sus habitantes espera y sueña. Las árboles no siempre tienen su copa verde, a veces es violeta o a pintitas rojas y amarillas. Los manzanos a veces dan chupetines como fruto y los ciruelos, cebollas. Crecen caramelos en los campos y muchas veces llueve jugo de naranjas. Las paredes de las casas pueden ser de oblea y las ventanas de gelatina. Es alegre y colorido, pues cada cosa que allí existe es parte de los sueños de quienes lo habitan. Cuentan también que son muy pocos los habitantes de ese lugar que caminan, la mayoría dan saltos, más grandes o más pequeños. Muchos dan saltos tan altos que sobrepasan las copas de los árboles, y ellos son, en la mayoría de los casos, los que más se atreven a soñar, aquellos que no temen imaginar y desear. Otros en cambio, dan saltos más pequeños, pero no siempre porque sus sueños sean más chiquitos o de menor importancia que los que más alto saltan. Lo mismo ocurre con los que parece que no saltaran pues apenas si se elevan del suelo. Las diferencias de alturas en los saltos ocasiona alguna que otra discusión. Ocurre a veces que los grandes “saltadores” o soñadores creen que aquellos que menos saltan, menos sueñan y no siempre es así. – Se puede soñar con algo que esté casi al alcance de tu mano- Decía siempre un elfo quien por tener piernas cortitas, no podía saltar demasiado. – El tamaño de mis piernas, no limita mi capacidad de soñar – Agregaba otro elfo igual de peticito. – ¡Hay que soñar en grande! – Decía un mago cuyas piernas eran largas y finitas como tallarines – Y para eso, hay que saltar bien alto. – Yo salto sin esfuerzo alguno - decía un hada un poco haragana – pues le pido a mi varita que me transporte a donde quiero y ella lo hace, aunque no con éxito realmente. Debo reconocer que mis sueños casi nunca se hacen realidad. La gran diferencia, en cambio, se producía entre los niños y los adultos que habitaban el país. Si bien todos los que allí vivían, lo hacían porque soñaban, cierto era que los adultos tenían mucha más dificultad en saltar, soñar, imaginar y disfrutar también. Podía verse cómo los niños se elevaban como subidos por una cuerda mágica e invisible. Las personas más inocentes también podían elevarse con mayor facilidad y las más incrédulas apenas si podían hacerlo. Entre todos los seres que habitaban este hermoso país, existía uno sólo que jamás se había elevado, tan siquiera un centímetro del piso. Era un duende ancianito, con una expresión tan serena en su arrugada carita que transmitía una paz muy especial. Sabius, así se llamaba el duende, estaba siempre alegre. Su sonrisa jamás se alejaba de su rostro y parecía estar más allá de las cosas cotidianas. Sin embargo era un duende por demás comprometido con todos los habitantes del país. Para todos era un misterio ese duende arrugadito y sonriente que parecía tan feliz y que jamás –a los ojos todos los demás- había soñado. Creían que, como jamás había dado ni siquiera un saltito cortito cortito, el duende no tenía ningún sueño, pero a la vez, les parecía extraño. Siempre estaba contento y en paz, como quien logra el mayor de los sueños que se pueda alcanzar. – Tal vez no salta porque tiene las piernitas muy cortas – Decía un hadita mientras hacía rulos en sus cabellos con su varita mágica. – Yo creo que le pesan las arrugas – dijo un elfo. – Tal vez no tenga sueños y por eso no se eleva – Dijo un adulto al que le costaba bastante saltar, soñar y reír. – Es difícil que no los tenga, tiene una expresión feliz en el rostro y los sueños son imprescindibles para ser felices – dijo un pequeño, quien de sueños sabía mucho más que el adulto. – Debe ser porque es anciano y no creo que los ancianos sueñen mucho – dijo muy equivocado otro adulto que tampoco terminaba de entender de qué se tratan los sueños. El duende que no se elevaba era siempre un tema de conversación entre los habitantes de este país tan peculiar. Como de sueños se trataba, todo podía ocurrir. La teoría de quien más saltaba, más soñaba se había instalado entre todos y si bien algo de cierto había, no era una regla que se aplicara para todos. Sin embargo, muchos lo creían así y se esforzaban por saltar cada vez más alto, cada vez mejor. Algunos lograban hacer realidad sus sueños, otros no, simplemente porque los mismos no estaban a esa altura, sino más abajo. Muchos chocaban con las copas de los árboles o con las chimeneas. Se llevaban por delante pájaros y nubes también. Unos soñaban con llegar a la luna, otros con volar arriba de una estrella y otros con tostar pan a los rayos del sol. Terminaban con moretones y chichones en sus cabecitas y sin haber logrado nada. Otros en cambio, quienes más claros tenían sus sueños, se desplazaban exactamente al lugar donde creían que lo harían realidad. Los sueños son tan distintos y tantos, como seres hay en la tierra. No todos soñamos con las mismas cosas y no todos tampoco, las alcanzamos de la misma manera. Sabius no modificaba su comportamiento, caminaba lento, ni siquiera elevaba su cabecita y sonreía continuamente. Cierto día, ya cansados de no saber qué pasaba con el anciano duende, un niño –con mucho criterio- decidió preguntarle directamente cuál era su secreto. Hadas, elfos, otros niños y todos los adultos se convocaron frente a Sabius a escuchar el por qué de su sonrisa, si supuestamente no había alcanzado ningún sueño o lo que era peor aún, no tenía sueño alguno. Sin dejar de sonreír un segundo, Sabius les contó cuál era su sueño y el por qué de su expresión simple, franca y de profunda paz. – Yo sueño con estar aquí, en este país donde nací, junto a Uds. No quiero ir a la luna, ni viajar en cohete. Soy feliz aquí en mi tierra, donde crecí y envejecí. Siempre soné con tener un lugar en el mundo y lo he logrado, seres a quien amar y lo logré también. No me ha hecho falta volar, saltar, ni chocarme con nada ni nadie. La cara de sorpresa de todos era sorprendente verdaderamente, la mayoría de la gente y de los habitantes de ese país también, tiende a creer que todos los sueños tienen que ser grandes, locos, altos, difíciles y no siempre es así. Hay sueños sencillos y al alcance de las manos y los pies de todos y no por eso menos maravillosos. Sueños que están ahí, esperándonos a la vuelta de la esquina, a todos por igual y que merecen ser cumplidos.
¡SÉ FELIZ! ¡TE LO MERECES!

domingo, 27 de marzo de 2011

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Merece la pena verla. Enlece aquí

viernes, 25 de marzo de 2011

Sobre la confianza


*La confianza es lo más precioso que hay en este mundo, y también lo más frágil. Sin ella, nada es posible. Lo que se construye sobre la mentira no puede durar.*

Cuenta una extraña historia que las mariquitas perdonan, pero no olvidan. Según parece, al principio las mariquitas no tenían sus famosos puntitos negros. Poco antes todas estuvieron a punto de desaparecer cuando guiadas por el famosísimo Cayus Insectus, una tormenta inundó el camino por el que viajaban. Las pocas que sobrevivieron tuvieron que elegir el sustituto de Cayus Insectus, desaparecido entre las aguas, y decidieron que lo sería quien primero llegara al lago de la región sur y regresara para describirlo.

Las mariquitas se lanzaron a la aventura, y poco a poco fueron regresando, contando lo bello que estaba el lago en aquella época del año, con sus aguas cristalinas, lleno de flores y hierba fresca en sus orillas. Pero la última de todas ellas tardaba en llegar. La esperaron hasta 3 días, y cuando regresó, lo hacía cabizbaja y avergonzada, pues no había llegado a encontrar el lago. Todas criticaron la torpeza y lentitud de la joven mariquita, y se prepararon para continuar el viaje al día siguiente.

Siguiendo al nuevo guía, caminaron toda la mañana hacia el Norte, hasta que al atravesar unas hierbas espesas y altas, se detuvieron atónitos: ¡frente a ellos estaba el Gran Lago! y no tenía ni flores, ni hierba, ni aguas cristalinas. Las grandes lluvias lo habían convertido en una gran charca verdosa rodeada de barro.

Todos comprendieron al momento la situación, pues al ser arrastrados por el río habían dejado atrás el lago sin saberlo, y cuantos salieron a buscarlo lo hicieron en dirección equivocada. Y vieron cómo, salvo aquella tardona mariquita, todos deseaban tanto convertirse en Gran Guía, que no les había importado mentir para conseguirlo; e incluso llegaron a comprobar que el nefasto Cayus Insectus había llegado a aquel puesto de la misma forma.

Así pues la mariquita tardona, la única en quien de verdad confiaban, se convirtió en Gran Guía. Y decidieron además que cada vez que una de ellas fuera descubierta engañando, pintarían un lunar negro en su espalda, para que no pudiera ni borrarlos, ni saber cuántos tenía.
Y desde entoces, cuando una mariquita mira a otra por la espalda, ya sabe si es de fiar por el número de lunares.

Como las mariquitas, también las personas pintan lunares en la imagen de los demás cuando no muestran su honradez. Y basta con tener un sólo lunar negro para dejar de ser un simple insecto rojo y convertirse en una mariquita. Así que, por grande que sea el premio, no hagamos que nadie pueda pintarnos ese lunar.


Autor.. Pedro Pablo Sacristan

martes, 22 de marzo de 2011

Neruda


Esto que trascribo es un poco del discurso que Pablo Neruda dijo en 1971 a la recepción del Premio Nobel. Habla de hacer poesía de su poesía, de cómo la siente y la vive.

Señoras y Señores:

Yo no aprendí en los libros ninguna receta para la composición de un poema: y no dejaré impreso a mi vez ni siquiera un consejo, modo o estilo para que los nuevos poetas reciban de mí alguna gota de supuesta sabiduría. Si he narrado en este discurso ciertos sucesos del pasado, si he revivido un nunca olvidado relato en esta ocasión y en este sitio tan diferentes a lo acontecido, es porque en el curso de mi vida he encontrado siempre en alguna parte la aseveración necesaria, la fórmula que me aguardaba, no para endurecerse en mis palabras sino para explicarme a mí mismo.

En aquella larga jornada encontré las dosis necesarias a la formación del poema. Allí me fueron dadas las aportaciones de la tierra y del alma. Y pienso que la poesía es una acción pasajera o solemne en que entran por parejas medidas la soledad y la solidaridad, el sentimiento y la acción, la intimidad de uno mismo, la intimidad del hombre y la secreta revelación de la naturaleza.

Merece la pena leerlo entero. Dejo un poema suyo que segura que va a gustar:

Sed de ti

Sed de ti me acosa en las noches hambrientas.
Trémula mano roja que hasta su vida se alza.
Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía.
Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas......

Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla.
Cómo poder no amarte si he de amarte por eso.
Si ésa es la amarra cómo poder cortarla, cómo.
Cómo si hasta mis huesos tienen sed de tus huesos.
Sed de ti, guirnalda atroz y dulce.
Sed de ti que en las noches me muerde como un perro.
Los ojos tienen sed, para qué están tus ojos.

La boca tiene sed, para qué están tus besos.
El alma está incendiada de estas brasas que te aman.
El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo.
De sed. Sed infinita. Sed que busca tu sed.
Y en ella se aniquila como el agua en el fuego.


lunes, 21 de marzo de 2011

Sakura (cerezo)


Todos los años, al inicio de la primavera, ocurre uno de los eventos más esperados del Japón: El florecimiento de los Cerezos.

Los Cerezos, Sakura en japonés, pasan la mayor parte del año como árboles simples, sin más colores que el verde de sus hojas. Ademas durante el invierno, pierden sus todas sus hojas y quedan solo sus ramas. Pero justo cuando uno piensa que este árbol, tan sencillo y sin otro interes que justifique su presencia casi universal en todos los parques del Japón, llega la primavera y nos trae la respuesta.


En el transcurso de una semana las primeras flores comienzan a aparecer y antes de que te des cuenta, adonde uno vaya, están estos hermosos árboles cubiertos enteramente de flores. Bajo la luz del sol, el delicado rosado de las innumerables flores en cada árbol, reflejan no solo una serenidad intoxicante, sino que reflejan la esperanza de una nueva primavera. Después de aguantar el frío y la desolación del invierno, la fuerza de vida que se escondía en el árbol, sale a contagiar a todos los que lo rodean.


Aprovechando el poco tiempo que trae este regalo, los japoneses rápidamente crean su festival de Hanami. Hana, flor en japonés y –mi, del verbo ver, resume el propósito simple. A la sombra de los Sakura, reunidos con las amistades y la familia, y compartiendo la comida que todos aportan, los japoneses celebran la vida. De hecho, en la sociedad japonesa losSakura representan lo efímero de la vida humana ya que las flores desaparecen completamente en solo una o dos semanas.


Que la primavera haga renacer en ese hermoso país la luz que tanto necesita en estos momentos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Baobab

El baobab, un árbol singular a la vez que bonito. Hay cantidad de leyendas acerca de él y ha sido utilizado en infinidad de cuentos, libros, películas. Entre ellos Memorias de Africa, El Principito.
Relato alguna:

Una leyenda dice que en los primeros días del mundo los dioses repartieron semillas entre todos los animales para que las plantaran; las del baobab se las dieron a la hiena, ésta un poco torpe, y enojada por haberlas recibido en último lugar, decidió plantarlas al revés, lo que explicaría la extraña impresión que producen los Baobabs, como si sus raíces estuvieran en el aire.


Otra dice que hace muchos, muchos años el baobab era el árbol más bonito de África. Alto, fuerte y majestuoso, sus hojas y sus flores eran lo más atractivo que existía sobre la faz de la Tierra. Era admirado por todos, árboles y animales. Pero, su vanidad creció tanto que los dioses decidieron castigarlo para siempre: hicieron que sus hermosas ramas y flores quedaran enterradas bajo la tierra y sus raíces salieran al exterior. Por eso, el baobab se parece más a unas angostas raíces que buscan el cielo que a un árbol como los demás.

sábado, 19 de marzo de 2011

Atrapando a doña luna



Preciosa imagen de la luna llena, más llena que nunca, más grande y más brillante. Se la he cogido prestada a mi querida amiga Salomé.

Se dice que la Luna llena es la fase en la que las energías están en su punto máximo, y el tiempo en el que las brujas se reúnen para aunar sus poderes y alcanzar el grado mayor de magia.
Cuando la luna está en esta fase se lleva a cabo la mejor hechicería, se vigoriza, habilita, ilumina, transforma y satisface; es decir, es la más apropiada para hacer hechizos y rituales que incluyan la fertilidad, la virilidad, la creatividad, la belleza, la salud, las bendiciones, las comunicaciones, la adivinación, la felicidad, la intuición, la transformación, los conjuros espirituales, la enseñanza, la sexualidad, los sueños...


Asomada a la ventana
me ha sorprendido verla
blanca, muy blanca.

Suave, mágica, cómplice
de sueños sueltos en el aire
de brisa suave en la noche.

He vista a la luna llena
con perfume de estrellas
con reflejos del alba.

Su magia he capturado,
con su magia me quedo
esta noche en mi sueño.

martes, 15 de marzo de 2011

¡No metas el gato en la pecera!

Una gran amiga, mi amiga Rosa, me ha mandado esto por correo. Me he aprovechado de ello para hacer ver un nuevo planteamiento ante la crisis. Es fácil dar consejos con estabilidad emocional y profesional, es cierto, pero es entonces cuando la mente está en condiciones de darlos, después cuesta hasta recibirlos.

La palabra china para la crisis

-wei-ji-

se compone de los términos correspondientes a alarma y oportunidad. Los momentos difíciles de la vida se convierten, para los chinos, en una situación oportuna para cambiar aquellas estructuras que no permiten un funcionamiento adecuado.




Otra forma de provocar el cambio:

lunes, 14 de marzo de 2011

Las trampas del tiempo


Vivimos tan dentro de nosotros mismos que no nos percatamos de cómo pasa el tiempo y un buen día despertamos y no nos reconocemos, ni reconocemos a nuestro marido, a nuestra mujer. Recordamos a gente más o menos cercana en otros tiempos a nosotros, pero que nos dejaron. Caprichos de la vida, caprichos de la ausencia, el ser y no ser, el estar sin estar.

Sentada de cuclillas en la cama, ella lo miró largamente, le recorrió el cuerpo desnudo de la cabeza a los pies, como estudiándole las pecas y los poros, y dijo:

-Lo único que te cambiaría es el domicilio.

Y desde entonces vivieron juntos, fueron juntos, y se divertían peleando por el diario a la hora del desayuno, y cocinaban inventando y dormían anudados.

Ahora este hombre, mutilado de ella, quisiera recordarla como era.

Como era cualquiera de las que ella era, cada una con su propia gracia y poderío, porque esa mujer tenía la asombrosa costumbre de nacer con frecuencia.

Pero no. La memoria se niega. La memoria no quiere devolverle nada más que ese cuerpo helado donde ella no estaba, ese cuerpo vacío de las muchas mujeres que fue.

Eduardo Galeano

domingo, 13 de marzo de 2011

Nostálgica tarde de domingo



He plantado una árbol, he tenido hijos, he escrito algo, es cierto que no se puede llamar libro, pero si junto todo podría llamarse así. Me pregunto si hecho esto paras el mundo, tu mundo y ya está o sólo ha servido para dejar huella de tu paso por el mundo. ¡Frágil huella desde luego!.
He plantado y ha crecido un árbol de una semilla, durante muchos años, lo he cuidado, lo he regado, lo he abonado, le hecho toda clase de "cucadas" y siendo un árbol frutal no he recogido ni un kilo de sus frutos. Tal vez planté la semilla perezosa, o mis cuidados no han sido los adecuados.
Cuando al albor de la primavera comienza a florecer cada año, crece la ilusión de que en el verano me de jugosos frutos, pero año tras año, se conforma con regalarme tres o cuatro a lo sumo, frutos que fotografío ya que son como el tesoro de la corona para mí. Yo sí te cuido, ¿porqué tú no me correspondes? ¡Quien sabe!

Abierta la puerta a la nostalgia, a veces el árbol nos castiga sin saber por qué, he copiado esta bonita poesía de Mario Benedetti.

¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel.

viernes, 11 de marzo de 2011

Pablo Alborán

Letra de Solamente Tú :
Regálame tu risa,
enseñame a sonar
con solo una caricia
me pierdo en este mar
Regálame tu estrella,
la que ilumina esta noche
llena de paz y de armonía,
y te entregaré mi vida

Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas solo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú..

Enseña tus heridas y así la curará
que sepa el mundo entero
que tu voz guarda un secreto
no menciones tu nombre que en el firmamento
se mueren de celos
tus ojos son destellos
tu garganta es un misterio

Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas solo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú..

No menciones tu nombre que en el firmamento
se mueren de celos
tus ojos son destellos
tu garganta es un misterio

Hace que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
tintas de colores
mi mañana solo tú
navego entre la sola de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
hace que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú..

¡Bonita canción!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Caos de un día de viento

Hay días tontos y días en los que estas tonto. Cuando coinciden ambas circunstancias y además hace aire, parece que todos los elementos se unen para provocar el caos emocional. Además me he encontrado una frase escrita en el frigorífico que decía "hay tres besos en el aire para tí, agítalos".
Esto ha hecho que el caos crezca ya que el aire se ha llevado los besos, yo no los he encontrado y no he podido agitarlos. Y...bien pensado, ¿de qué sirve agitar tres besos?, ¿no sería mejor atraparlos y pegarlos a la cara y sentirlos frescos, como recién dados?
Desvaríos de un día espeso a horas de estar durmiendo.


martes, 8 de marzo de 2011

Aprendiendo a llorar


Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.

Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Julio Cortazar.

lunes, 7 de marzo de 2011

¡Que sirva de ejemplo!

Hay que leer el libro hasta el final y luego hacer lo que dice. Como dice mi amigo Angel "debería ponerlo por la mañana en el espejo de mi baño" pero como no es posible pues lo vemos aquí.

sábado, 5 de marzo de 2011