Y justo cuando la oruga pensó que era su final, se transformó en mariposa

sábado, 10 de junio de 2017

Margaret Keane. La pintora de los ojos grandes.




Margaret Keane( Una gran mentira) Nacida en Nashville, Tennessee, 15 de septiembre de 1927, es una artista estadounidense quien en diferentes etapas firmó sus obras como Peggy Doris Hawkins, Peggy Ulbrich, MDH Keane y Margaret McGuire. Es una retratista que pinta principalmente al óleo mujeres, niños y animales domésticos. Su trabajo es reconocido por los grandes ojos de sus personajes(Wikipedia) Al hablar de una gran mentira me refiero a la que tuvo que soportar durante mucho tiempo ya que su marido se apropió de su obra y fueron juicios los que pusieron las cosas en su lugar.

Cármina Burana.



Un poco de historia
la música del alemán Carl Orff 
 Oh Fortuna, 
como la luna variable de estado, 
siempre creces o decreces;
 ¡Que vida tan detestable! 
ahora oprime después alivia como un juego,
 a la pobreza y al poder lo derritió como al hielo...

sábado, 21 de enero de 2017

¡Cuando el violín está vivo!




Ara Malikian nació en 1968 en el seno de una familia armenia. Se inició en el violín a muy corta edad de la mano de su padre. Su talento fue reconocido tempranamente a pesar de las difíciles circunstancias que la guerra civil libanesa le obligaron a vivir, forzándole incluso a estudiar durante largos periodos en los refugios antiaéreos.
Dio su primer concierto importante con 12 años y a los 14 el director de orquesta Hans Herbert-Jöris le escuchó y consiguió para él una beca del gobierno alemán para cursar estudios en la Hochschule für Musik und Theater Hannover. Con 15 años fue el alumno más joven admitido en este prestigioso centro superior de estudios musicales. Posteriormente amplió sus estudios en la Guildhall School of Music & Drama de Londres, además de recibir lecciones de algunos de los más prestigiosos profesores del mundo como Franco Gulli, Ruggiero Ricci, Ivry Gitlis, Herman Krebbers o miembros del Alban Berg Quartet. Información obtenida de Wikipedia.

lunes, 30 de mayo de 2016

La esperanza sin esperanza.



"No tener esperanzas no significa que no esperemos nada. No tener mala conciencia, desprendernos de tal veneno e incluso ser inmunes a él, no quiere decir que seamos o debamos ser ajenos a los resultados de nuestras acciones o que no podamos ser culpables y responsables de nuestros actos. Decir si a la vida quiere decir aceptarlo todo en cuanto es o en cuanto a lo que  ocurre, es decir, asumir todo en toda su magnificencia, pero sin embargo no quiere decir que debamos conformarnos de como las cosas son o por como vienen dadas" La esperanza sin espera y la culpa sin mala conciencia. Del blog Taringa

Con los ojos bien abiertos. El Bosco.

martes, 9 de febrero de 2016

Lo llaman resiliencia

               

...Y si después de un enorme esfuerzo ocurre lo inesperado; si aquello tan agradable y hermoso sale mal o se termina y todo cambia, quizá en el cambio te encuentras con cosas nuevas, diferentes, pero igualmente agradables y además por estrenar.
"Así es la vida" Ana luisa Ramírez y Carmen Ramírez.

domingo, 7 de febrero de 2016

A vueltas con la sonrisa



"Nunca dejes de sonreir aunque estés triste porque nunca sabes quien se puede beneficiar de tu sonrisa" (Adaptación de Gabriel García Márquez)


Sonreímos cuando nos sentimos bien, cuando sucede algo gracioso, cuando estamos contentos o emocionados por alguna noticia, y así hay infinidad de situaciones que nos hacen sonreír.
Pero lo más importante que tiene la sonrisa cuando va dirigida a otra persona es la transmisión de una sensación de compañía, que el otro no está solo en el "hormiguero" de gente que va y viene en medio de las calles de una gran ciudad y que nosotros, al recibir una sonrisa de vuelta, tampoco lo estamos.
Del artículo "El poder mágico de la sonrisa" de La mente es maravillosa"

lunes, 25 de enero de 2016

Puertas



Hacía ya mucho tiempo que la mujer vivía en esa casa. Amaba ese lugar, se sentía cómoda y por sobre todas las cosas, a salvo y contenida. La casa tenía más de una puerta, pero la mujer entraba y salía siempre por la misma. Ya se había acostumbrado, incluso a veces la dejaba abierta. Le gustaba, además, la vista que ofrecía. Sentada en la comodidad de su sala, miraba siempre la hermosa vista que le ofrecía esa puerta abierta. Era siempre la misma, pero a la mujer no le importaba, era bella y con eso ya era suficiente. Vivió tranquila y cómoda durante mucho tiempo. Un día se desató una gran tormenta, de esas que marcan un antes y un después. Todo parecía estar a punto de desaparecer. El viento impiadoso no perdonaba nada a su paso. La lluvia parecía un castigo, todo era confusión y temor. La mujer se desesperó, se había acabado la calma ¿Estaría a punto de perderlo todo? La tormenta la obligó a moverse de lugar, a girar sin sentido, a no saber dónde acomodarse en su propia casa. La última ráfaga de viento cerró la única puerta que la mujer usaba y ella creyó que todo había terminado. Sin fuerzas, temerosa y confusa comenzó a mirar el panorama que había dejado la tormenta: desorden y confusión, cosas que se habían roto, algunas se podrían reparar, otras no. Cuando la mujer tomó real conciencia que la puerta, su puerta, se había cerrado, entró en pánico. ¿Qué sería de ella? ¿Quedaría para siempre dentro de su casa? ¿Y si las otras puertas no se abrían? ¿Y si se abrían y lo que se veía desde allí no le gustaba? Del pánico pasó a la parálisis. Se quedó inmóvil mirando la puerta cerrada y con ella las oportunidades que –supuestamente- habría perdido su vida. Estuvo mucho tiempo así, quieta en medio del desorden, aturdida, desorientada, confusa y con miedo, mucho miedo. Un día, cuando el hambre apremiaba y el aire comenzaba a faltar, la mujer decidió –con ciertas dudas-abrir otra puerta. Estaba aterrorizada, pero no tenía opción. Tenía dos alternativas: abrir una nueva puerta o dejarse morir. Con la mano temblorosa tomó el picaporte y lo movió, tuvo que hacer fuerza para abrir esa puerta, lo hizo lentamente y lentamente también la luz comenzó a entrar en la sala. Cerró los ojos y se quedó en el umbral y así pasó un tiempo, como acomodándose al aire libre nuevamente. Se quedó allí parada, en el límite entre lo que había sido su anterior comodidad y el nuevo desafío que tras la puerta se encontraba. Despacito abrió los ojos, para su sorpresa también fue bello el paisaje que encontró. Se quedó un rato largo mirando y poco a poco comenzó a moverse. Dio un paso, luego otro, trastabilló, tambaleó y se cayó algunas veces, pero siguió avanzando. Si quería vivir, tenía que recorrer ese nuevo paisaje que la nueva puerta abierta le ofrecía, por difícil que resultase. Con el tiempo, la mujer descubrió-no sin sorpresa- que el paisaje que ofrecía la otra puerta que había abierto era aún más bello que el anterior. Tuvo que reordenar su sala, su hogar y su vida entera. Seguramente nada volvería a ser igual que antes de la tormenta, pero no por eso tenía que ser peor. Poco a poco se sintió bien con su nueva realidad. La puerta que siempre había usado había quedado trabada y la mujer creía que jamás podría volver a abrirse. No se desesperó. Aprendió que no era bueno aferrarse a una sola salida, a una sola puerta que mire hacia la vida. Entendió que la comodidad no era todo y que acostumbrarse a ella podía llegar a ser peligroso. Desde ese momento, entreabrió todas y cada una de las puertas de la casa y sintió una paz jamás había sentido. Siempre habría una salida para ella y un nuevo y bello paisaje esperándola.
 Por Liana Castello

sábado, 23 de enero de 2016

Los libros

          

Carlos Ruiz Zafón en "La Sombra del Viento " escribe:
Cada libro, cada volumen que ves aquí, tiene un alma. El alma de la persona que lo escribió y de aquellos que lo leyeron, vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien baja sus ojos a las páginas, su espíritu crece y se fortalece.

viernes, 15 de enero de 2016

Yo misma



“Según me voy haciendo mayor cada vez me

importa menos lo que dice la gente, ahora solo 

observo lo que hacen.” 

(Andrew Carnegie)


Obra del pintor Israelí Yigal Ozeri.(Hiperrealismo)

lunes, 11 de enero de 2016

Donde el corazón te lleve


                

Recomiendo este libro. 

 DONDE EL CORAZÓN TE LLEVE. Susana Tamaro.

Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos. Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aun. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve. "

El peso del alma



¡Me encanta!

sábado, 9 de enero de 2016

La magia de los Reyes Magos.

          

De cuando la distancia hace que la noche de Reyes sea menos mágica.
Este día de Reyes, marcada por la distancia de los niños (ya no tan niños), ha sido un poco menos mágica. He echado de menos la carta a los Magos de Oriente pidiéndoles la paz del mundo, la corona de princesas, la varita mágica para pintar sonrisas en los rostros tristes y también una lista prudente de deseos materiales que esperan a estas fechas para que los Reyes los traigan. Cartas colgadas con imanes del frigorífico desde principios de Navidad para que todos supiéramos nuestros deseos y no hubiera duda.
El día de Reyes como críos nos levantábamos temprano para comenzar a abrir los regalos. No teníamos costumbre de poner comida a los Magos, ellos sabían donde estaba el frigorífico, pero si nos dejaban siempre una carta explicando porqué y para qué nos dejaban esos regalos y porque otros no podía ser, una carta llena de cariño y encanto.
Este año no ha podido ser todo eso ya que los niños están en otros países porque el destino los ha llevado allí. Ha habido regalos de Reyes aunque en la distancia, pero nos ha faltado la carta, abrir los regalos todos juntos, leer la carta de Sus Majestades..., nos ha faltado estar todos juntos.
No es tristeza, es añoranza lo que me ha llevado a escribir esto. La magia de esta celebración mágica porque todos juntos hacíamos que así fuera.
En fin seguro que otro año podrá ser.

domingo, 3 de enero de 2016

viernes, 25 de diciembre de 2015

Hiperrealismo.

El hiperrealismo es la tendencia realista más absoluta de la Historia. Se basa en la representación fidedigna de los elementos. No podemos hablar de un origen en concreto de ésta intencionalidad pues desde las pinturas rupestres encontramos indicios de querer representar la realidad de los acontecimientos en pintura. El hiperrealismo no es más que la evolución de ésto...
Los diez mejores, por si te interesa AQUÍ

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Así es la vida

                        
A veces deseamos que alguien nos quiera mucho mucho, que nos cuide, que nos mime y ...
¡lo conseguimos!
Pero otras veces, precisamente cuando más estamos necesitándolo, no aparece nadie y nos sentimos muy solos.

Muchas gracias Maribel por este fabuloso regalo.

viernes, 8 de mayo de 2015

La vejez


    Me llegará lentamente
    y me hallará distraído
    probablemente dormido
    sobre un colchón de laureles.
    Se instalará en el espejo,
    inevitable y serena
    y empezará su faena
    por los primeros bosquejos.

    Con unas hebras de plata
    me pintará los cabellos
    y alguna línea en el cuello
    que tapará la corbata.
    Aumentará mi codicia,
    mis mañas y mis antojos
    y me dará un par de anteojos
    para sufrir las noticias.

    La vejez...
    está a la vuelta de cualquier esquina,
    allí, donde uno menos se imagina
    se nos presenta por primera vez.

    La vejez...
    es la más dura de las dictaduras,
    la grave ceremonia de clausura
    de lo que fue, la juventud alguna vez.

    Con admiable destreza,
    como el mejor artesano
    le irá quitando a mis manos
    toda su antigua firmeza
    y asesorando al Galeno,
    me hará prohibir el cigarro
    porque dirán que el catarro
    viene ganando terreno.

    Me inventará un par de excusas
    para amenguar la impotencia,
    ´que vale más la experiencia
    que pretensiones ilusas´,
    me llegará la bufanda,
    las zapatillas de paño
    y el reuma que año tras año
    aumentará su demanda.


    La vejez...
    es la antesala de lo inevitable,
    el último camino transitable
    ante la duda... ¿qué vendrá después;
    La vejez
    es todo el equipaje de una vida,
    dispuesto ante la puerta de salida
    por la que no se puede ya volver


    A lo mejor, más que viejo
    seré un anciano honorable,
    tranquilo y lo más probable,
    gran decidor de consejos
    o a lo peor, por celosa
    me apartará de la gente
    y cortará lentamente
    mis pobres, últimas rosas.

    La vejez
    está a la vuelta de cualquier esquina,
    allí donde uno menos se imagina
    se nos presenta por primera vez.
    La vejez...
    es la más dura de las dictaduras,
    la grave ceremonia de clausura
    de lo que fue la juventud alguna vez.
      La vejez. Alberto Cortes

lunes, 4 de mayo de 2015

El castigo más tonto


Aunque ya ha pasado el día dedico esta cuento de Pedro Pablo Sacristán a las madres, a las abuelas, que también son madres y a las titas que aún no siendo madres por alumbramiento lo son de corazón.
"EL CASTIGO MÁS TONTO"
Hubo una vez un rey que quedó huérfano siendo niño y creció rodeado de militares y consejeros que hicieron de él un rey poderoso y sabio, pero insensible. Por eso se cansaba cuando la gente hablaba con pasión de sus madres. Y a tal punto llegó su enfado que decidió darles todo el poder.
- Pues si tan buenas son las madres en todo, que gobiernen ellas. A ver cómo lo hacen.
La noticia fue recibida con gran alegría por todo el mundo, pero resultó ser un fracaso estrepitoso. Las cosas iban tan mal que el rey tuvo que recobrar el mando al poco tiempo. Y cuando pidió a sus consejeros que averiguasen qué había fallado, estos concluyeron que las madres siempre habían dado más importancia a los problemas de sus propios hijos que a los del reino. Y así, llegaban tarde a importantes reuniones cuando sus hijos estaban enfermos, aplazaban los juicios para acudir a recogerlos al colegio, y mil cosas más.
Al oírlo, el rey se puso tan furioso que castigó con el destierro a todas las madres del reino.
- La que quiera seguir haciendo de madre, que se vaya.
Y no se quedó ni una.
Poco después, a pesar de su vuelta al gobierno, el reino iba aún peor. Preguntó de nuevo a sus consejeros y estos, tras estudiar el asunto, respondieron:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de nutrición que está hundiendo al reino. Eran ellas las que hacían la comida.
- De acuerdo. Contratad un ejército de cocineros - dijo el rey.
Pero tras contratar miles de cocineros, las cosas no mejoraron. Esta vez los sabios encontraron una nueva razón para el desastre:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de higiene que está hundiendo al reino. Eran ellas las que limpiaban.
- No hay problema ¡Contratad un ejército de mayordomos! - respondió el rey, muy irritado.
Pero tras contratar a los mayordomos, las cosas siguieron igual. Una vez más los sabios creyeron encontrar la causa:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de salud que está hundiendo al reino. Eran ellas las que curaban las pequeñas heridas y ahora todas se infectan y se vuelven graves.
- ¡¡Pues contratad un ejército de enfermeros!! - gritó furioso el rey.
Pero los miles de enfermeros contratados no mejoraron nada. Y tampoco los economistas, sastres o decoradores. Ni siquiera el descubrimiento de grandes minas de oro que permitieron al rey contratar cuantas personas quiso. No encontraba la forma de sustituir totalmente a las madres.
Hasta que un día, mientras paseaba, vio discutir a unos niños. Los había visto jugar mil veces como amigos, pero ahora discutían con tanta ira y desprecio que el rey se acercó para calmarlos.
- Tranquilos, chicos. Los amigos deben tratarse con más cariño ¿Es que por una sola pelea vais a dejar de quereros?
Los niños, avergonzados, detuvieron la pelea y se marcharon cabizbajos. Mientras se alejaban, el rey les oyó susurrar.
- Oye, ¿tú sabes qué es eso de quererse? - dijo uno.
- Sí, claro, es un invento muy moderno de un amigo de mi abuelo - respondió el otro haciéndose el experto - Nos lo enseñarán en la escuela dentro de un par de años.
El rey lo comprendió todo en un instante. Ahí estaban todos los problemas del reino: ¡nadie estaba enseñando a los niños lo que eran el amor y el cariño! Entonces pensó en quién contratar para hacer esa labor, pero no encontró a nadie: era algo que siempre habían enseñado las madres, y en eso nadie podría sustituirlas.
Y arrepentido por su injusticia y dureza de corazón, mandó buscar y contratar a todas las madres que había expulsado, pagándoles un altísimo salario solo por hacer de madres. Y en poco tiempo el reino resolvió sus problemas y superó ampliamente su antigua prosperidad.
Pero algunos tampoco tardaron tiempo en protestar al rey por estar pagando un salario a quienes harían gratis su trabajo de madres. Y el rey, para refrescarles a todos la memoria, decidió retirar su rostro de todas las monedas del reino, y sustituirlo por la imagen de una madre con su hijo, y una inscripción que decía:
“Ni este ni ningún reino serían nada sin el amor de sus madres.”